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Mucho cuidado con el aceite que usas para el tractor.

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Los tractores son maquinaria industrial que debe estar perfectamente lubricada para que ofrezca un rendimiento adecuado. Estos vehículos utilizan diferentes tipos de aceites y lubricantes industriales, cada uno de ellos para una función o una parte determinada de la máquina. Escoger un aceite no apropiado puede tener efectos nefastos. Compartimos contigo algunos consejos útiles para seleccionar los mejores aceites para tu tractor.

Aunque ambos utilizan aceites y lubricantes, no se puede hacer un paralelismo entre un coche, o una furgoneta, y un tractor. Son máquinas diferentes. El tipo de lubricantes que emplean es distinto.

Un tractor trabaja muchas horas en condiciones adversas. Arrastrando grandes cargas, soportando polvo, cambios de temperatura, de humedad, movimientos continuos. Por lo que es necesario que esté lubricado para evitar fricciones, proteger los componentes mecánicos y mantener los aperos y remolques en perfecto estado.

Utilizar un aceite de motor con una viscosidad inadecuada aumentará la fricción de los componentes móviles, como los pistones y los cojinetes, acelerando su desgaste. En el motor del tractor, el aceite no solo cumple una función de lubricación, también disipa el calor generado por el funcionamiento continuo y exigente. El sobrecalentamiento del motor es una de las causas habituales de averías.

En un tractor no solo se utiliza aceite para el motor. También hay que reponer y vigilar el líquido hidráulico, el líquido de frenos, mantener lubricada la transmisión y engrasar determinadas partes del vehículo.

Sobre el tipo de aceite a utilizar en cada parte del tractor, los fabricantes suelen proporcionar orientaciones precisas que vienen recogidas en el libro de instrucciones del vehículo. Para aclarar cualquier duda al respecto, hablar con un mecánico especialista en maquinaria agraria o con el dependiente de una tienda de recambios para este tipo de maquinaria nos puede resultar de gran ayuda. Aun así, en este artículo te damos algunas orientaciones generales para no equivocarte a la hora de escoger los mejores aceites para tu tractor.

Zonas del tractor que debes proteger.

Los dependientes de Dovabe, una tienda online y almacén de recambios para maquinaria agrícola con sede en Castro Riberas de Lea (Lugo) explican en su página web que son varias las partes de un tractor que requieren una lubricación especial.

Algunas de ellas son el motor, las transmisiones y todos los sistemas mecánicos sometidos a esfuerzo. Aparte del aceite para el motor, la caja de cambios y el sistema de transmisión deben estar lubricados. Para ello se utiliza un aceite específico que facilita el embrague.

Los rodamientos, ejes, articulaciones y puntos de engrase deben mantenerse engrasados en todo momento. Algunos modelos de tractores y de cosechadoras incorporan reductores en los ejes y cubos de las ruedas que permiten soportar elevadas cargas y que deben estar lubricados con un aceite específico, como explica el fabricante AOX.

Los sistemas hidráulicos requieren una atención especial. Los tractores suelen incorporar circuitos de aceite a presión que permiten volcar un remolque o accionar aperos y complementos pesados como el arado o una pala de carga. El líquido hidráulico debe mantenerse en un nivel adecuado y debe reunir unas características específicas para no atascar la bomba y permitir la transferencia de energía al elemento final.

Aperos de labranza, enganches y piezas expuestas al exterior deben estar engrasados para protegerlos de la oxidación, reducir la fricción y conservarlos en un estado óptimo para cuando sea necesario su uso.

Por lo general, según nos cuentan los expertos de Dovabe, un tractor que se utiliza con frecuencia en el campo y está sujeto a trabajos intensivos debe estar en perfecto estado de lubricación. El mantenimiento de la maquinaria es parte fundamental del trabajo agrario.

El aceite del motor.

Por lo general, cada fabricante incluye en el libro de instrucciones el aceite de motor a utilizar en el tractor. El problema lo encontramos cuando compramos un tractor de segunda mano o cuando el manual del fabricante se ha perdido.

El portal Interempresas subraya que la correcta elección del aceite del motor de un tractor no solo previene su desgaste, sino que reduce de manera considerable las pérdidas de energía.

La función principal del aceite es crear una fina película entre las piezas metálicas en movimiento para reducir el rozamiento y evitar el desgaste. Sin embargo, un buen lubricante también desempeña otras tareas esenciales. Ayuda a disipar el calor generado durante la combustión, mejora la estanqueidad entre los pistones y los cilindros, mantiene el interior del motor limpio al arrastrar residuos de carbonilla y protege las piezas frente a la oxidación y la corrosión provocadas por la humedad y los gases de la combustión.

Otro aspecto importante es la composición del aceite. Todos los lubricantes están formados por una base, modificadores de viscosidad y un conjunto de aditivos que mejoran sus propiedades. Estos aditivos permiten conservar una lubricación eficaz tanto con el motor frío como cuando trabaja a altas temperaturas.

A la hora de comprar aceite para un tractor, también conviene diferenciar entre aceites minerales, semi-sintéticos y sintéticos. Los minerales proceden directamente del refinado del petróleo, mientras que los sintéticos se obtienen mediante procesos químicos que ofrecen un mayor rendimiento y una mejor estabilidad térmica. Los semi-sintéticos combinan características de ambos. Aunque los aceites sintéticos suelen tener un precio más elevado, resisten mejor las condiciones de trabajo intensivo y mantienen sus propiedades durante más tiempo. Por este motivo, la mayoría de los fabricantes recomiendan lubricantes sintéticos o semi-sintéticos para los motores diésel modernos.

El líquido hidráulico.

Cómo explica la página web de Repsol, el aceite integrado en el circuito hidráulico del tractor debe ser un fluido multifuncional tipo UTTO (Universal Tractor Transmission Oil), o un aceite STOU, con una viscosidad multigrado.

En la mayoría de los tractores modernos, el aceite no solo lubrica la transmisión, sino que también interviene en el sistema hidráulico, la toma de fuerza (PTO), los embragues y los frenos húmedos. Por ello, elegir el lubricante adecuado resulta imprescindible para garantizar un funcionamiento eficiente, reducir el desgaste de los componentes y evitar averías costosas.

La primera referencia para seleccionar el aceite correcto siempre debe ser el manual del fabricante. En él se indican la viscosidad recomendada y las homologaciones que debe cumplir el producto. Respetar estas especificaciones es esencial, ya que cada tractor ha sido diseñado para trabajar con unas características concretas de lubricación y un control de la fricción.

En la mayoría de tractores actuales se emplea aceite UTTO (Universal Tractor Transmission Oil), un lubricante desarrollado para proteger simultáneamente la transmisión y el circuito hidráulico. Su formulación permite transmitir la potencia hidráulica con eficacia, proteger los engranajes y garantizar el funcionamiento de embragues y frenos bañados en aceite. Además, debe ofrecer una elevada estabilidad térmica y mantener sus propiedades tanto en arranques en frío como durante largas jornadas de trabajo.

La viscosidad influye en el rendimiento. Un aceite demasiado espeso puede dificultar la respuesta del sistema hidráulico a bajas temperaturas, mientras que uno excesivamente fluido puede perder potencia cuando el tractor trabaja bajo cargas elevadas. Por este motivo, aunque el grado 10 W-30 sea uno de los más habituales, no siempre será la opción adecuada si el fabricante recomienda otra viscosidad.

Conviene distinguir el aceite UTTO y el STOU. Mientras que el primero está diseñado específicamente para la transmisión y el sistema hidráulico, el STOU también puede utilizarse en el motor cuando el fabricante lo autoriza, una solución más frecuente en tractores antiguos. En los modelos más modernos suele ser preferible utilizar un aceite específico para el motor y un UTTO para la transmisión y el sistema hidráulico.

Utilizar un aceite que no cumpla las especificaciones exigidas puede provocar una respuesta hidráulica deficiente, sobrecalentamiento, desgaste prematuro de la bomba hidráulica, ruidos en los frenos húmedos y un funcionamiento irregular de la transmisión. Por ello, la mejor elección no es el lubricante más popular, sino aquel que responde a las necesidades técnicas del tractor y a las condiciones reales de trabajo.

No es conveniente utilizar el mismo aceite en la transmisión y en el motor.

Hemos visto que en los tractores modernos se utiliza el mismo aceite para el sistema hidráulico que para la transmisión. Pero, ¿podemos emplearlo también para el motor?

Si bien en modelos antiguos se utilizaba un aceite para todo, que servía por igual para el motor, la transmisión y el circuito hidráulico, un aceite tipo STOU, el blog de Desguaces Castilla opina que no. Su información es relativa a los vehículos utilitarios, a los coches, pero es tan firme su respuesta que considero que hay que tenerla en cuenta.

Las funciones de lubricación de estos aceites son diferentes. Mientras que el aceite de motor ha sido diseñado para soportar el calor extremo que se genera con el rodamiento de los cilindros y la combustión, el aceite de la transmisión debe resistir altas presiones y fuerzas de corte. Son nociones básicas de mecánica.

Uno de los errores más habituales en el mantenimiento de un tractor es pensar que cualquier aceite sirve para lubricar todos sus componentes. Sin embargo, el motor y la transmisión trabajan en condiciones diferentes y, por ello, necesitan lubricantes formulados específicamente para cada sistema. Utilizar un producto inadecuado puede reducir el rendimiento de la máquina y acelerar el desgaste de piezas especialmente costosas.

Por ese motivo, salvo que el fabricante indique expresamente lo contrario, no conviene emplear el mismo aceite en el motor que en la transmisión.

Antes de comprar un lubricante, lo más recomendable es consultar el manual de mantenimiento del tractor. En él se especifican tanto la viscosidad como las homologaciones que debe cumplir el aceite para garantizar un funcionamiento seguro. También conviene tener en cuenta las condiciones habituales de trabajo, ya que un tractor sometido a largas jornadas de trabajo, a elevadas cargas o a temperaturas extremas necesita una protección especialmente eficaz.

Respetar las recomendaciones del fabricante y utilizar el lubricante adecuado en cada circuito no solo ayuda a prevenir averías, también prolonga la vida útil del tractor, reduce los costes de mantenimiento y contribuye a que todos los sistemas funcionen con la máxima fiabilidad, campaña tras campaña.

Grasa lubricante.

Como ya hemos señalado, hay otras partes del tractor que deben estar engrasadas. Como los enganches, los aperos de labranza, los ejes de las ruedas. Para ello, como nos cuenta la web del fabricante Valvoline, se utiliza una grasa especial.

A diferencia del aceite, que circula por el interior del vehículo, la grasa permanece adherida a las superficies metálicas, creando una película protectora que reduce el desgaste, evita el contacto directo entre las piezas y actúa como una barrera frente al polvo, el agua y otros contaminantes. La grasa ayuda a prevenir la corrosión y mantiene un funcionamiento más suave incluso bajo cargas elevadas.

Este lubricante se utiliza en numerosos puntos de engrase del tractor, como rodamientos, crucetas, rótulas, bulones, articulaciones de la dirección, ejes y mecanismos de aperos o cargadores frontales. Un engrase periódico reduce el riesgo de averías y mejora la fiabilidad de la maquinaria durante las campañas de trabajo.

Existen diferentes formulaciones de grasa, tanto con base mineral como sintética, así como distintos tipos de espesantes que determinan su comportamiento frente a la temperatura, la humedad, la presión o las cargas mecánicas. Algunas ofrecen una mayor resistencia al agua, como la gasa de aluminio o de arcilla; otras soportan mejor las altas temperaturas o los esfuerzos continuados, como las grasas de litio semi-sintéticas

Para escoger la grasa adecuada es imprescindible consultar las recomendaciones del fabricante del tractor y valorar las condiciones reales de uso. Factores como el clima, la intensidad del trabajo, la presencia de humedad o el tipo de componente que se va a engrasar influyen directamente en la elección. Conviene evitar mezclar diferentes tipos de grasas, ya que esta práctica puede reducir sus propiedades lubricantes y acelerar el desgaste. Elegir el producto correcto y respetar los intervalos de engrase es una de las mejores acciones que podemos realizar para garantizar el rendimiento y la durabilidad de la maquinaria agrícola.

Teniendo en cuenta estas indicaciones, alargaremos la vida útil del tractor y aumentaremos su productividad en el trabajo.

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